domingo, 16 de octubre de 2011

Para los amantes de El Hobbit...



Leyendo a Tolkien...
A continuación, pondremos al alcance de los lectores del Blog un "apéndice"que aparece al final de la obra de Jorge Ferro, "Leyendo a Tolkien" . El texto completo sera presentado en 8 entregas. Sabemos que sera de mucho agrado para todos los tolkinianos que nos visitan. El mismo es una excelente lectura del Hobbit a la luz de la Fe Católica, de la cual Tolkien era un fecundo  profeso y heraldo. Por cierto recomendamos la lectura de este libro de modo completo para adentrarse en este maravilloso mundo.
 Sin más, dejamos la primer entrega para que se deleiten...

L.H.

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(1) EL HOBBIT: EL VIAJE, UNA VEZ MÁS.




                
                    En El Hobbit, Tolkien reelaborará, una vez más, el recurrente tema del viaje, constante en la gran tradición literaria. Viaje iniciático, en efecto, en cuyo transcurso «muere» el "hombre viejo" (¿hobbit viejo?) para dar lugar al verdadero, al que no puede manifestarse ni alcanzar su perfecta estatura, sofocado por las diversas miserias que lo ahogan. Viaje que implica una auténtica liberación de las virtualidades del personaje, ocultas aun a sus propios ojos, aunque pugnen sordamente por hallar su cauce. Viaje, en fin, para decirlo en términos acordes con la fe cristiana del autor, que constituye una plena conversión.
                El viaje de Bilbo, como todos los grandes viajes literarios, es imagen de la vida del hombre. Instalado en su cómoda pequeñez, prisionero en sí mismo, el hobbit no podrá romper las cadenas de la mediocridad sin ayuda de afuera. Es así como irrumpe la Salvación -cuyo instrumento es el «mago» Gandalf- con exigencias impensables, desmesuradas, que hacen añicos la artificiosa construcción con que Bilbo intenta asfixiar su identidad profunda. Gandalf será el guía, el maestro -como el Mentor homérico-, el mediador entre la Providencia y el hobbit.
                Bilbo vive muellemente en medio de una aparente seguridad, y su relación con los demás está signada por una paz y una respetabilidad de igual modo aparentes. Se encuentra aferrado en el aquende, podría decirse. Se ha conformado con los criterios mundanos. A lo largo de su viaje, estos criterios se irán desprendiendo -no sin dolor, es obvio- para dar paso al Bilbo real, a la vez que su relación con el prójimo adquirirá una riqueza y hondura muy distantes de la epidérmica cortesía anterior.

(Continuará...)  

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Fan Film

Proyecto Silmarillion

Un grupo de fans alemanes está filmando un cortometraje con el origen de El Silmarillion. El corto se titulará "Arda - A World is Rising" ("Arda - Un Mundo Naciente", traducción aproximada) y tratará algunos de los temas más importantes en la mitología de JRR Tolkien, como son la creación del mundo, los Maiar y los Valar, y especialmente la importancia de la creación de la luz. Para llevar a cabo su plan, un equipo de aficionados y profesionales han filmado un trailer de unos dos minutos que será exhibido próximamente en la RingCon 2011 en el mes de octubre, pero ya se han filtrado algunas imágenes que podéis ver aquí.

Para más información, podéis visitar la página oficial y su página en Facebook.


Fuente: www.elfenomeno.com

jueves, 22 de septiembre de 2011

Cartas Selectas: "El sentido de la vida."

Releyendo esta gran selección de Carta de J. R. R. Tolkien, que realizara H. Carpenter, encontré marcada esta, la cual me pareció interesante para compartir con los lectores del Blog. Espero que les sea de provecho...

A Camilla Unwin

Se le dijo a Camilla, hija de Rayner Unwin, que escribiera, como parte de un «proyecto» escolar, una respuesta a la pregunta: «¿Cuál es el propósito de la vida?».

20 de mayo de 1969   [19 Lakeside Road, Branksome Park, Poole]

Estimada señorita Unwin:

Lamento que mi respuesta se haya demorado tanto. Espero que le llegue a tiempo. ¡Qué pregunta tan amplia! No creo que las «opiniones», no importa de quién, resulten muy útiles sin alguna explicación de cómo se ha llegado a ellas; pero acerca de esta cuestión no es fácil ser breve.

¿Qué significa realmente la pregunta? Tanto propósito como vida. necesitan alguna definición. ¿Es una pregunta puramente humana y moral? ¿O se refiere al Universo? Podría significar: ¿Cómo debería utilizar el tiempo de vida que se me ha concedido? O: ¿A qué propósito/ designio sirven las criaturas vivientes por el hecho de estar vivas? Pero la primera pregunta encontrará respuesta (si la encuentra) sólo después de considerada la segunda.

Pienso que las preguntas acerca de un «propósito» sólo son realmente útiles cuando se refieren a los propósitos u objetivos de los seres humanos o a la utilización de las cosas que proyectan o hacen. En cuanto a los «otros seres», su valor radica en sí mismas: SON, existirían aun si nosotros no existiéramos. Pero como sí existimos, una de sus funciones es ser contempladas por nosotros. Si ascendemos la escala del ser a «otros seres vivientes», como por ejemplo una planta pequeña, ésta presenta forma y organización: una «estructura» reconocible (con variaciones) en cuanto a especie y prole; y eso resulta profundamente interesante, pues estos seres son «otros» y no los hemos hecho nosotros; parecen proceder de una fuente de invención incalculablemente más rica que la nuestra.

La curiosidad humana no tarda en formular la pregunta CÓMO: ¿de qué modo llegó a ser esto? Y como la «estructura» reconocible sugiere designio, procede a la pregunta POR QUÉ. Pero POR QUÉ en este sentido, como que implica razones y motivos, sólo puede referirse a una MENTE. Sólo una Mente puede tener propósitos de algún modo o grado semejante a los propósitos humanos. De modo que inmediatamente cualquier pregunta: «¿Por qué la vida, la comunidad de seres vivientes, aparece en el Universo físico?» plantea la pregunta: ¿Hay un Dios, un Creador/Diseñador, una Mente con la que están emparentadas nuestras mentes (pues derivan de ella), de manera que nos es en parte inteligible? Con eso llegamos a la religión y a las ideas morales que proceden de ella. De estas cosas diré sólo que la «moral» tiene dos aspectos, derivados del hecho de que somos individuos (como en cierto grado lo son todos los seres vivientes), pero no vivimos, no podemos vivir, aislados, y tenemos un vínculo con todas las demás criaturas, que va estrechándose hasta el vínculo absoluto que tenemos con nuestra propia especie humana.

De modo que la moral debería ser una guía para nuestros humanos propósitos, el conducto de nuestra vida: (a) la manera en que nuestros talentos individuales pueden desarrollarse sin desperdicio ni abuso, y (b) sin daño para nuestros semejantes ni estorbo para su desarrollo. (Más allá de esto y por encima está el autosacrificio por amor.)

Pero éstas son sólo respuestas a la pregunta menor. A la mayor no hay respuesta, porque ésta requiere un conocimiento completo de Dios, que es inaccesible. Si preguntamos por qué Dios nos incluyó en su designio, sólo podemos contestar: Porque lo Hizo.

Si no creemos en un Dios personal, la pregunta «¿Cuál es el propósito de la vida?» es informulable e incontestable. ¿A quién o a qué se dirigiría la pregunta? Pero como en un rincón extraño (o rincones extraños) del Universo se han desarrollado seres con mentes que formulan preguntas y tratan de responderlas, uno podría dirigirse a uno de esos seres tan peculiares. Como uno de ellos, me aventuraría a decir (hablando con absurda arrogancia en nombre del Universo): «Soy como soy. No hay nada que pueda hacerse al respecto. Es posible seguir tratando de averiguar lo que soy, pero nunca se lo logrará. Y por qué trata uno de saberlo, no lo sé. Quizás el deseo de saber sólo por el mero hecho de saber se relacione con las oraciones que algunos dirigen a lo que se llama Dios. En su punto más elevado, éstos parecen alabarlo por ser como es, y por hacer lo que ha hecho tal como lo ha hecho».

Los que creen en un Dios personal, el Creador, no creen que el Universo de por sí sea venerable, aunque su devoto estudio sea uno de los modos de honrarlo. Y como en tanto que criaturas vivientes estamos dentro de él y de él formamos parte (parcialmente), nuestras ideas acerca de Dios y el modo que tenemos de expresarlas derivarán en amplia medida de la contemplación del mundo a nuestro alrededor. (Aunque hay también una revelación tanto dirigida a los hombres en general como a ciertas personas particulares).
De modo que puede decirse que el principal propósito de la vida, para cualquiera de nosotros, es incrementar, de acuerdo con nuestra capacidad, el conocimiento de Dios mediante todos los medios de que disponemos, y ser movidos por él a la alabanza y la acción de gracias. Hacer como decimos en el Gloría in Excelsis: Laudamus te, benedicamus te, adoramus te, glorificamus te, gratias agimus tibi propter magnam gloriam tuam. Te alabamos, te santificamos, te veneramos, proclamamos tu gloria, te agradecemos la grandeza de tu esplendor.

Y en los momentos de exaltación podemos invocar a todos los seres creados para que se nos unan en el coro hablando en su nombre, como se hace en el Salmo 148 y en El Canto de los Tres Niños en Daniel II, ALABAD AL SEÑOR... todas las montañas y las colinas, todos los huertos y los bosques, todas las criaturas que reptan y los pájaros que vuelan.

Esto es demasiado largo, y también demasiado corto... para semejante pregunta.

Con mis mejores deseos,

J.R.R. Tolkien.



Fuente: Carpenter (ed.) Cartas de J R R Tolkien, n° 310, p. 463.